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LA CRISIS VALENCIANA, editado por la UNED, es una crónica periodística que relata un breve pero importante periodo de la historia económica, política y social de la Comunidad Valenciana.
El lunes 10 de junio se presentó en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, Colón, 27-6ª planta.
El jueves 27, en la Casa del Libro.
Podeís adquirir LA CRISIS VALENCIANA en las librerías París-Valencia, la Casa del Libro, Tirant lo Blanch, Nobel y El Corte Inglés.
También se puede pedir al servicio de publicaciones de la Fundacion Instituto de Historia Social de la UNED. fihs@valencia.uned.es  Tf: 963132621.

“Vendieron glamour y miles de valencianos hacen cola en el paro”
LA CRISIS VALENCIANA, editado por la UNED, es una crónica periodística que relata un breve pero importante periodo de la historia económica, política y social de la Comunidad Valenciana.
El lunes 10 de junio se presentó en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, Colón, 27-6ª planta.
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También se puede pedir al servicio de publicaciones de la Fundacion Instituto de Historia Social de la UNED. fihs@valencia.uned.es  Tf: 963132621.

“Vendieron glamour y miles de valencianos hacen cola en el paro”
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El lunes 10 de junio se presentó en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, Colón, 27-6ª planta.
El jueves 27, en la Casa del Libro.
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“Vendieron glamour y miles de valencianos hacen cola en el paro”
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El jueves 27, en la Casa del Libro.
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“Vendieron glamour y miles de valencianos hacen cola en el paro”

    LA CRISIS VALENCIANA, editado por la UNED, es una crónica periodística que relata un breve pero importante periodo de la historia económica, política y social de la Comunidad Valenciana.

    El lunes 10 de junio se presentó en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, Colón, 27-6ª planta.

    El jueves 27, en la Casa del Libro.

    Podeís adquirir LA CRISIS VALENCIANA en las librerías París-Valencia, la Casa del Libro, Tirant lo Blanch, Nobel y El Corte Inglés.

    También se puede pedir al servicio de publicaciones de la Fundacion Instituto de Historia Social de la UNED. fihs@valencia.uned.es  Tf: 963132621.

    “Vendieron glamour y miles de valencianos hacen cola en el paro”

    Presentación de La crisis valenciana

    El jueves, 2 de mayo, presento La crisis valenciana, editado por la UNED. Será en la Fira del Llibre, en la sala 2 del Museo de Ciencias Naturales, a las 19,30 de la tarde.

    He contado con dos prologuistas de lujo, y ante todo, amigos, Inés Ballester y Fernando Orgambides. Incluyo en esta nota alguna de las cosas que han escrito sobre mí, y que os permitirán conocerme un poco.

    Inés Ballester: “Reconozco que disfruto con sus artículos y celebro sus éxitos, como periodista y también por la relación de amistad que nos une. Maria Josep escribe como es. Tiene un lenguaje directo y claro, y se hace entender. Es de las pocas mujeres periodistas que se dedican a la información económica y lo hace bien. “Sin un duro”, titula uno de sus artículos, porque nuestra realidad es así de rotunda y ya no caben los disimulos. Así es también en su día a día: valiente, libre y sincera”.

    Fernando Orgambides: “María Josep Serra, periodista meticulosa pero valenciana por encima de todo, es una brillante cronista de lo que acontece en la Comunidad. También es una extraordinaria narradora y una testigo de excepción de los entresijos de su poder político, financiero y productivo. (…). La crisis valenciana no sólo es un magnífico compendio para no olvidar el oscuro y aciago periodo transcurrido en los últimos años en nuestras tres provincias, sino una invitación a la reflexión para que el desatino, la impunidad y el favoritismo más licencioso no vuelvan a enlodar nuestra bien ganada democracia”.

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    Somos tontos

    Les voy a contar un secreto. Disfruto con una costumbre. Cuando tengo una cita de trabajo y dispongo de un poco de tiempo, quedo en la puerta del edificio más maravilloso que tiene Valencia. La Llotja, de Pere Compte. Hace meses que no lo hacía, pero hoy era una buena ocasión. Me gusta ver, desde la calle, la belleza de la gótica Sala de la Contratación con su tenue iluminación. Con unos minutos me cambia el día.

    El centro de Valencia estaba a reventar de turistas por todas partes. El Mercado Central bullía de animación. Conforme me iba acercando a mi destino, me ha extrañado ver a mucha gente parada, aparentemente sin saber qué hacer. Entonces he descubierto que mi idílica imagen no era posible. Las puertas de la Llotja estaban cerradas a cal y canto, y no había ningún cartel que explicara qué sucedía. Solo el habitual del Ayuntamiento en todos los edificios monumentales, con el nombre, el horario y poco más. Ni se me ha ocurrido mirar porque el horario ya lo sé. No cierra al mediodía. He llamado y he quedado en otro sitio.

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    Cuando he terminado, he vuelto a la Llotja y un compañero me ha dicho por tuiter que creía que se entraba por detrás. He ido a comprobarlo. Siempre he entrado por la puerta principal. En efecto, he dado la vuelta, y por la calle de la Llotjeta hay una pequeña entrada, que conozco porque he salido alguna vez por ella, atravesando los jardines. He pasado. Había poca gente. Tres grupos pequeños. Lógico. La mayoría de los que estaban en la calle y no llevaban guías, no tenían ni idea de la puerta trasera. Y por supuesto, no veían la ridícula indicación, de un centímetro escaso. He salido indignada.

    He vuelto a pasar por la puerta principal. Y me he encontrado con Mónica Torres, fotógrafa de El País, y hemos comentado el asunto mientras los turistas se acercaban lamentando que estuviera cerrada. Les hemos indicado que se entraba por detrás. ¿Por dónde vamos, por  la derecha o por la izquierda?, han preguntado.

    Mónica se ha ido a hacer su trabajo a la puerta de atrás y yo he cruzado al Mercado Central. Allí, varios de los vendedores que atienden los puestos me han dicho que no entienden las razones del cambio. Que habían  escuchado que era porque los autobuses paraban en la puerta. Tengo que decir que mientras he estado de guía turística los vehículos  estacionaban igual. Y que no considero razón suficiente, y más en un día en el que desembarcaban miles de cruceristas, cerrar la puerta principal de la Llotja de Valencia, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

    Nos podemos gastar millones de euros en campañas, pero, si luego somos incapaces de abrir la puerta principal de nuestro edificio histórico más emblemático, es que SOMOS TONTOS.

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    /Foto de Antonio León

    La Albufera de Urdangarin y dos más

    El caso Nóos, en el que está imputada la infanta Cristina, y su marido, Iñaki Urdangarin, además de Luis Carlos García Revenga, “asesor de la casa de S.M. El Rey”, como refleja la documentación del Instituto Nóos, del que era tesorero, ha sacado a la palestra un macroproyecto, que, de llevarse a cabo, hubiera acabado con el lago de la Albufera, que ocupa una superficie de 2.800 hectáreas, casi las mismas que la ciudad de Valencia; su Devesa, cuyas dunas lo separa del Mediterráneo; y su marjal. Un absurdo plan que preveía la construcción de 2.500 viviendas, además de otras irracionales actuaciones en el Parque Natural de la Albufera, una joya de la biodiversidad de 21.000 hectáreas, integrado en la Red Natura 2000, por ser uno de los espacios de mayor valor ecológico de Europa.

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    “Un planteamiento para el aprovechamiento privado. Además de una falta de educación y de mal gusto”, me ha dicho Josep Sorribes, profesor de Economia de la Universitat de València, cuyo último libro, València: un ciutat manifestament millorable, editado por Faximil, recomiendo. Y peligroso, añado yo. Porque el proyecto, que se presentó en el año 2006, lo hemos conocido siete años después, por los correos presentados por Diego Torres, socio de Urdangarin. Unos correos por los que el magistrado, José Castro, preguntó al diputado Esteban González Pons. En aquella época conseller de Obras Públicas, que no dudó en firmar un convenio con Nóos para realizar unos juegos europeos por valor, de la nada despreciable cifra de 5 millones de euros, que finalmente no se hicieron, pero por los que el Gobierno Valenciano pagó 382.000 euros.

    Y digo peligroso, porque como otros proyectos que ha sufrido la ciudad y ya son irreversibles, se podía haber realizado. Y tenía padrinos, no sé si con amistades peligrosas o no. Ustedes dirán. Urdangarin, Enrique Bañuelos, y el más desconocido, y socio del segundo en varias actuaciones, el urbanista, arquitecto, sociólogo y mil cosas más, Alfonso Vegara, autor del proyecto Valencia Olímpica, Proyecto Puerta de l´Albufera. Que al año siguiente, en 2007,  recibió, por su buen hacer, el galardón  Jaime I de Urbanismo, Paisaje y Sostenibilidad.

    Dos valencianos, Bañuelos y Vegara, dos empresarios que se mueven en los negocios internacionales como pez en el agua, vendiendo “ecociudades inteligentes” a los alcaldes de todo el mundo, y a los duques. Bañuelos, con Veremonte, y su entramado de empresas, y Vegara, con su Fundación Metrópoli, y su Taller de Ideas, están inmersos en grandes proyectos inmobiliarios, como el  de Curitiba, Brasil.

    Vegara, cuya fundación proclama que es una entidad de capital intelectual, no una fundación tradicional de capital financiero; vende, en las cumbres de alcaldes que organiza, contribuir a la transformación social y creativa de los territorios mediante la investigación, innovación e incubación de proyectos territoriales. Su gran reto, dice, es construir un futuro sostenible.

    El flamante cónsul de Singapur, donde triunfan tipos como Sheldon Adelson, el promotor de Eurovegas, tiene redes amplias y poderosas. Además de Nóos, en Alicante realizó varios proyectos, entre ellos el de la Universidad, en la época de Andrés Pedreño. Así como el plan estratégico de la provincia de Alicante Innovación + Territorio, que pagó la CAM y la Diputación, dirigida por el zaplanista José Joaquín Ripoll, con libro incluido; o el plan de revisión de PGOU de Elche, bajo el mandato del socialista Alejandro Soler, por el que facturó 500.000 euros, y con el que el actual portavoz del PSPV en el consistorio ilicitano, Antonio Rodes, no estaba muy contento como se desprende en este artículo firmado por él en el diario Información.

    Y muchos otros proyectos que contaron con un asesor privilegiado, miembro de su consejo honorario, Emilio Ontiveros, presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI), que decía que la CAM era una de las cajas más eficientes de España. Coherente. Era uno de sus mejores clientes

    En fin, sólo he querido mostrar un poco más a algunos protagonistas del plan de dos valencianos, que conocían bien el terreno; y un yerno con muchas ambiciones, sobre un parque natural, que como dice el arquitecto y crítico de arte, Tito Llopis, del equipo Vetges Tu i Mediterrànea, “causa envidia a todos los paisajistas del mundo que tienen  la oportunidad de conocerlo. Nadie tiene a 15 minutos en coche desde el centro de una densa ciudad, un paisaje tan hermoso y cambiante a lo largo de las estaciones. Nada, ni nadie puede mejorarlo. Tan solo hay que cuidarlo y  visitarlo con los ojos y los sentidos muy abiertos”.

    Carlos Fabra, a juicio y sin juguete

    Carlos Fabra, ex presidente de la Diputación de Castellón, del PP de la provincia, y desde el pasado viernes, también de Aerocas, la empresa pública que gestiona el aeropuerto sin aviones de Castellón, será juzgado por un delito continuado de tráfico de influencias. Cohecho. Y por cuatro delitos contra la Hacienda Pública.

    Nueve años de instrucción para un caso por el que han pasado nueve magistrados y cuatro fiscales. Y después de que el último juez, el que lo sentará, por fin, en el banquillo, Jacobo Pin Godos, denunciara ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) presiones de la Audiencia Provincial de Castellón.

    Os dejo los últimos artículos que he publicado sobre el que sigue siendo secretario general de la Cámara de Comercio de Castellón, y su juguete, el aeropuerto que inauguró hace dos años junto al ex presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, para que pasearan las personas, y que ha sido portada de los periódicos más importantes del mundo.

    (2012) Fabra: El hombre avión y los recortes

    (2013) Aviones y petróleo para Fabra

    (2013) El camarote de los hermanos Marx

     

     

    Valencia en Fallas

    De nuevo, dejo la política y la economía para otros, y escribo sobre algunos lugares que me gustan de mi ciudad, que estos días celebra su fiesta grande. Las Fallas. Una fiesta que adoro en su esencia; por sus mordaces monumentos artísticos en cada plaza, su explosión de pólvora, su color, su música, su cocina…

    Para todos los estéis por aquí recomiendo algunas pequeñas joyas gastronómicas, o por lo menos, así me lo parecen a mí. Y empiezo por los buñuelos. Hay muchos puestos, pero no os fieis. Los mejores son los de calabaza, y a primera hora de la mañana los podéis encontrar en el horno de Vicente Raimundo, en Ángel Guimerá, 58.

    Este establecimiento, que huele a gloria, elabora una gran variedad de productos artesanales, que son una tentación, e  imposibles de encontrar en la actualidad. Un horno de toda la vida conducido por una joven pareja con muchas ganas de trabajar, Vicente y Beatriz. En el mostrador manda Toni. Preguntar por ella si tenéis paciencia para hacer cola.

    Justo al lado, en Pintor Vila Prades, os podéis entretener viendo la intensa actividad de la histórica Falla Arracapins, que tiene previsto inaugurar las Fallas 2013 con un brindis-homenaje al pueblo islandés. En los primeros años de Arrancapins, la falla se reunía en el Bar Rausell, otro sitio emblemático de mi barrio, donde me preparan las mejores tellinas del mundo. Los hermanos Miguel Ángel y José Rausell han conseguido situarlo entre los mejores restaurantes de Valencia. Su barra, desde donde se puede observar el trasiego de la plancha, es única. Podéis preguntar a Ferran Adrià.

    Paseando por la orilla del río Turia se llega a Dukala, la mejor cocina marroquí de la ciudad. Noreddine prepara con amor un cuscús exquisito, además de otras delicias como los briouates con crema de aceitunas. Juan y Hugo, a los que quiero, atienden el acogedor comedor de la calle Sanchis Bergón, 27, a ritmo de jazz.

    Cerca de la plaza de la Virgen, en la bonita calle peatonal de Conde de Almodóvar, se encuentra Delicat. Paco Parreño prepara un curry verde de pescado al estilo tailandés que quita el hipo, y un tataki de atún de algas marinas que me encanta. Al mediodía tienen un menú de 12 euros compuesto por cuatro platos y postre. Mejor llamar porque lo tienen a tope. La bella Catina se encarga de atender las mesas.

    Dando un pequeño paseo se llega al Mercado Central, joya de la arquitectura modernista valenciana, que ofrece en su interior, 8.000 metros cuadrados, ricos manjares que alegran la vista y sacuden el estómago. No dejéis de pasar por la barra de Ricard Camarena, chef con una estrella michelín, y saborear alguna de sus inconfundibles tapas. Otro lugar especial, más íntimo, es el mercat de Mossén Sorell. En el puesto nº 10 está la Ostrería del Carmen, con Santos y Vicente.

    Y para terminar, uno de mis favoritos, Quique Dacosta, en cualquiera de los locales que tiene abiertos en Valencia. El precioso MercatBar, en la calle de Joaquín Costa; o en Vuelve Carolina y el Poblet, al lado de la Plaza del Ayuntamiento, donde cada día se dispara la mascletà. Que disfrutéis la fiesta!

    Algo se mueve en el socialismo valenciano

    Es lo que me ha parecido ver y escuchar, antes, durante y después de la intervención del secretario general del PSPV, Ximo Puig, en el acto organizado por Nueva Economía Forum, en Valencia. Faltaban pocos, por no decir ninguno. La gran sala a rebosar. Todas las familias socialistas con sus máximos representantes, y las empresariales con los suyos. Los semblantes eran serios. Nadie tenía ganas de desayunar. Habían ganas de escuchar propuestas concretas, y Puig las ha hecho.

    Mientras un avión sobrevolaba el aeropuerto de Castellón, el primero tras su inauguración hace casi dos años, y Alberto Fabra, presidente de la Generalitat, visitaba la Lonja de Catí, el dirigente socialista exponía sus ideas para cambiar el rumbo de la Comunidad valenciana, recuperar la mayoría social que el Partido Popular ha perdido, ” y que nosotros todavía no hemos ganado”, ha apuntado el diputado.

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    La presentación ha corrido a cargo del ex conseller de Economía, y ex presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez, catedrático de Economía Aplicada y doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Valencia.

    El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana, CIERVAL, José Vicente González, coincidía con Puig en la dejación de funciones del actual Gobierno Valenciano, y en el agotamiento de un modelo político y económico que ha conducido a los valencianos a una deuda histórica que supera el 20%. Con una hipoteca de 85.000 millones de euros; seis veces el presupuesto de un año, el 83% del PIB valenciano.

    Como ha señalado Puig una deuda contraída por el actual gobierno  en tiempos de crecimiento. “Un disparate mayúsculo que ahora hace que no podamos recurrir al crédito para suavizar la crisis porque nadie nos presta”, ha explicado. “Una profunda equivocación que provoca el cierre de empresas, la destrucción de empleo y el recorte en inversiones esenciales para el futuro, como la educación o la I+D+i”, ha añadido el líder del PSPV.

    Tras la deuda, la perdida de imagen. Lo que cuenta los diarios más importantes del mundo. “Que no sabemos administrarnos, que derrochamos los recursos en proyectos absurdos y faraónicos, que somos corruptos en todos los estratos, que triunfan los enchufados, que no pagamos impuestos, en definitiva, que no somos serios ni de fiar. Eso es lo que han conseguido nuestros gobernantes”, ha afirmado.

    Otra losa para Puig ha sido la desaparición del sistema financiero. “No queda nada. Un páramo”, ha dicho. Que junto a la ausencia de un modelo productivo sensato ha conducido a una economía “sometida a la cultura del dinero fácil, que confundió las prioridades de nuestros empresarios y sacó a miles de jóvenes del sistema educativo”, provocando unos índices de paro del 28%, dos puntos por encima de la media nacional.

    Propuestas

    Lo que todos los presentes querían oír: “Necesitamos un nuevo proyecto, un cambio real, el reinicio de nuestro autogobierno”.  Para Puig la democracia está en crisis y no se están dando respuestas a los ciudadanos, que las buscan en otras opciones. “Los socialistas tenemos que ser los primeros en reconocer nuestros errores y proponer los cambios necesarios para superar la desafección”. Y para ello  defiende la transparencia, la lucha contra la corrupción, la reforma de los partidos políticos, y una reconversión institucional.

    ¿Cómo?, se preguntarán. Haciendo publicas la renta y el patrimonio de los cargos del partido, firmando pactos empresariales por la integridad entre las Administraciones y los contratistas, impulsando una ley para la protección del denunciante de prácticas corruptas e ilegales, eliminando los privilegios del aforamiento, y alargando los plazos de prescripción”.

    El dirigente socialista también propone una ley de partidos que obligue a realizar primarias abiertas, con listas desbloqueadas y una financiación en la que las donaciones empresariales estén prohibidas. Además de la reforma del Senado,  de la Administración periférica del Estado, la eliminación de las delegaciones territoriales de la Generalitat, y la apertura del debate sobre la supresión de las Diputaciones.

    Para crear empleo y garantizar el Estado de Bienestar es preciso reformar el modelo productivo actual basado en los grandes eventos y la especulación inmobiliaria. Puig aboga por potenciar los Institutos Tecnológicos, incrementando la relación entre la empresa y las Universidades. Y la creación de un Banco Público para Pymes, que según ha dicho, se está experimentando en otros países. “Instrumentos públicos de competitividad de nuestra economía que no pueden depender del color del gobierno de turno ni ser agencias de colocación para enchufados. Tienen que estar dirigidos por profesionales independientes y cualificados”, ha destacado.

    Son algunas de las propuestas que ha resaltado el líder socialista ante un auditorio que será parte del cambio que necesita la Comunidad Valenciana. Que será el que quieran darle los valencianos.

    Ximo Puig ha contado a los presentes que rechaza una administración arrogante. “No quiero una Generalitat que responda con amenazas. Ni que desprestigie a los funcionarios, a los profesores, al personal de la sanidad o a los dependientes cuando reclaman sus derechos. Creo en una Administración que trabaje con los valencianos y no contra los valencianos, que ayude y que no entorpezca; que vele por garantizar la igualdad de oportunidades”.

    Son sólo palabras y los hechos son los que cuentan. Los sondeos públicos y privados dicen que el PP pierde la mayoría absoluta, y todos se han puesto las pilas, entre ellos, los socialistas valencianos, que no están dispuestos a tirar la toalla.  Esperemos que la Comunidad Valenciana resista lo que todavía está por llegar.

     

    Soy republicana

    Soy republicana. Como lo era mi abuelo Luis, que fundó y dirigió Tribuna del Magisterio; periódico editado en su casa y escuela, en el centro histórico de Valencia, en el participaban intelectuales de la talla de Domingo Barnés, amigo y discípulo de Ortega y Gasset. Su precio era de 20 céntimos y la suscripción anual de 3 pesetas.

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    Hace unos años no me hubiera atrevido a hacer publica está afirmación. No era políticamente correcto. La familia real era intocable, y su conducta en los medios parecía irreprochable. Pero como todos sabemos, a tenor de los últimos acontecimientos, nada es, a veces, lo que parece.

    No voté la Constitución, que dice que el Estado español es una monarquía parlamentaria. Y si ahora tuviera la oportunidad de ejercer mi derecho a decidir la forma política que quiero para mi país, sé lo que votaría. Aprecio la defensa que dicen que hizo el rey por la democracia durante el 23F. Pero es historia. Y el monarca ha sido reconocido y recompensado por ello, según el New York Times.

    Además de disfrutar de la caza de elefantes en Bostwana con su amiga Corinna, con la que se ha paseado por medio mundo sin ningún pudor. Una asesora de lujo, que participó en un acto organizado por Iñaki Urdangarin en Valencia Summit, como demuestran los correos que su socio, Diego Torres, ha facilitado al juez que investiga el caso Nóos, José Castro.

    El yerno del rey está imputado por apropiación de caudales públicos, falsedad documental, fraude a la Administración y prevaricación. El Instituto Nóos, una asociación filantrópica, “estaba presidida por un desmedido ánimo de lucro”, según Castro. Con grandes negocios en la Comunidad Valenciana, por los que la oposición no ha parado de preguntar, sin obtener respuesta.

    Ha tenido que pasar más de un año para que el Gobierno Valenciano decida personarse en el caso. Por la vía civil. Y ha sido tras la dura y categórica acusación de Castro sobre la irresponsabilidad del ejecutivo valenciano en el control de las finanzas públicas.

    Muy mal se hicieron las cosas. Sin concurso público se adjudicaron millones de euros. Calderilla para quien hoy defiende la transparencia en las cuentas de su partido, Esteban González Pons, que firmó un convenio de 5 millones de euros para organizar unos juegos europeos que no se realizaron, pero por los que se pagaron a Nóos 382.000 euros.

    El ayuntamiento de Valencia, que dirige la popular Rita Barberá, sigue sin personarse en el caso a pesar de las recomendaciones del juez en este sentido. Aduce que quién firmó los contratos fue el director-gerente de la Fundación Turismo Valencia Convention Bureau, José Salinas, que depende del consistorio, aunque desde el mismo se insiste en que es autónoma en sus decisiones. La presidencia de la fundación es del vicealcalde, Alfonso Grau, y más del 70% del presupuesto en 2011 era del Ayuntamiento. “No se puede esconder. La fundación son ellos mismos. Se esconden detrás de su misma foto”, ha denunciado el portavoz de Compromís, Joan Ribó.

    Mi perplejidad ha ido en aumento esta semana, al conocer el recurso presentado por Urdangarin ante la fianza de más de 8 millones de euros que el juez le ha impuesto a él y a su socio. El ex jugador de balonmano se vería abocado a un injusto empobrecimiento.

    Sin embargo, Urdangarin y su señora, Cristina, han pasado el verano afligidos, descansando en las playas de Biarritz, como mostraba la revista Hola a cinco páginas, para luego distraerse en uno de los mejores hoteles de la ciudad de la mafia, Las Vegas.

    Soy republicana, más que nunca. La revista Vanity Fair, en su número de febrero lleva un artículo sobre las monarquías europeas y la ley sálica, que el  Reino Unido ha derogado por ser arcaica. ¿Y qué es la monarquía?.

    Como dice hoy la filósofa Victoria Camps, en El País Semanal, “la corrupción política, en estos tiempos, ciertamente, me da asco”.

    También publicado en El Quinto Poder.

    El camarote de los hermanos Marx

    Parece un chiste, pero no lo es. El escultor Juan Ripollés, autor de la escultura-emblema del aeropuerto de Castellón, a quien el viento derrumbó el fin de semana otra enorme obra, en una rotonda de la ciudad, ha pedido que la dejen como se quedó tras el accidente. Tumbada mirando al suelo. Que se “adecente” la base donde se apoya, y poco más. “Déjame, no me toques”, dice que le ha manifestado la estatua de 36 toneladas con la que ha conversado largamente.

    El artista ha explicado los pormenores de su diálogo junto al concejal de urbanismo del consistorio, Miguel Ángel Mulet, que ha indicado que después de valorar los daños se tomará una decisión respetando el criterio de Ripollés. “Una estatua que miraba al cielo y ahora besa la tierra” ha subrayado el escultor. Foto: Europa Press

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    180.000 euros costó la que ha caído, y más de 300.000 la que sigue en pie en el aeropuerto; en venta a un posible grupo empresarial libio con algunos lazos comerciales valencianos. Luego dicen que los periodistas ofrecemos una imagen negativa de la Comunidad Valenciana. Ni a los del Mundo Today se les habría ocurrido un titular con tanta chanza.

    La Comunidad Valencia, donde vivo, es, cada vez más, como el camarote de los hermanos Marx.

    La desfachatez de algunos personajes resulta sorprendente, y no hablo de Ripollés, que también tiene la suya, me refiero a su contratador, Carlos Fabra. Que anuncia una supuesta venta a bombo y platillo sin que el Gobierno Valenciano tenga la más remota idea. Y a la semana siguiente hace lo mismo, alquilando las pistas del aeropuerto, que es público, para que unos coches realicen pruebas de velocidad como si fuera un circuito.

    Al jefe del Consell, Alberto Fabra, tampoco le gustaron las carreras por el aeropuerto, pero como donde hay patrón no manda marinero, le agradeció a Fabra su dedicación desinteresada en la presidencia de Aerocas. Una bicoca que nos ha endeudado hasta las cejas, junto con otros negocios ruinosos. Pero no pasa nada.

    700.200 personas están desempleadas en la Comunidad Valenciana, según la Encuesta de Población Activa (EPA), y la tasa de paro supera el 28,15%, dos puntos más que la media nacional. Pero no pasa nada.

    No cumpliremos el déficit, lo duplicaremos. Pero no pasa nada. 

    Los diputados populares valencianos cobran sobresueldos pero dicen que no son como Bárcenas. Pero no pasa nada.

    Y como dice el estribillo de la canción: así sucesivamente….

    El Valencia CF, una empresa pública

    No lo entiendo. Por mucho que lo intentara justificar el portavoz del Gobierno Valenciano, José Císcar, durante la rueda de prensa que ofrece cada semana para explicar qué hace el Consell para resolver los graves problemas que tiene la Comunidad Valenciana.

    El vicepresidente del ejecutivo se entretuvo más de media hora contando algo increíble pero cierto: la Generalitat Valenciana se ha convertido en el mayor accionista, con todo lo que conlleva, es decir, deudas, del Valencia Club de Fútbol, similar a lo que ya ocurrió con el Elche y el Hércules.

    Las razones de esta absurda situación son los avales que hizo a estos clubes el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), en la etapa de Francisco Camps.

    En resumen, estamos en la ruina, no tenemos para pagar a los discapacitados. A las farmacias. A los proveedores. Se niega la atención sanitaria a los inmigrantes, y los ERE en las empresas públicas se suceden. Pero somos propietarios de unos clubes cuyas deudas avaladas por el IVF ascienden a más de 115 millones de euros. Y que para mayor escarnio están contraídas con las entidades financieras valencianas intervenidas por el Banco de España; CAM, BANKIA y Banco de Valencia.

    Pero las cosas no suceden porque sí. Manuel Llorente, presidente del Valencia, cobra más de 340.000 euros al año.

    Y hay más. El presidente de la Diputación, Alfonso Rus, tiene todas las papeletas, y estaría encantado, claro, para dirigir la fundación valencianista tras la dimisión de Társilo Piles. Ex concejal de Unión Valenciana en el consistorio de Rita Barberá, y socio del ex ministro de Interior, Antonio Asunción, en la piscifactoría Acuigroup Maremar. Una empresa de la que el Banco de Valencia poseía el 20%, a la que había concedido préstamos, y a la que compró participaciones, poco antes de su intervención, hasta llegar a tener el 68%, la mayoría. Una operación que el FROB está investigando.

    Por cierto, el ex edil pidió este verano su plaza en el Banco de Valencia, después de más de 20 años de excedencia.

    Y para desmadre, el nuevo Mestalla. Paradigma de la incompetencia y de los enredos de unos y otros. Una construcción paralizada desde hace tres años por problemas económicos, en la que cuatro trabajadores perdieron la vida. Otra ruinosa operación que nos ha dejado una foto que daña la vista pero que no parece preocupar a los que dicen preocuparse por la imagen de la Comunidad Valenciana. Otro agujero más que se une a la decadente Fórmula 1 y al deprimente aeropuerto de Castellón.

    Aviones y petróleo para Fabra

    Carlos Fabra está loco porque vuele algún avión por su costoso aeropuerto, que en marzo hará dos años que inauguró junto al ex presidente de la Generalitat, Francisco Camps. Unas instalaciones para “pasear las personas” que son el hazmerreír de medio mundo. En las que un grupo, -dicen que de capital riesgo libio-, está interesado. Fabra anunciaba la presunta venta del aeropuerto de Castellón por 200 millones de euros, anticipando que no le preguntaran quién era el autor de la oferta porque no pensaba decirlo. Para más cachondeo, ni el propio conseller de Economía, Máximo Buch, sabia nada de una cuestión tan trascendental para las arcas autonómicas.

    Hay que ver cuántos misterios esconde el señor Fabra, imputado por varias causas, que al paso que va el sumario, acabaran como el caso Pallerols. Sin justicia. Pero hay que saber que son muchos los asuntos del Partido Popular que se han despachado en  presencia del ex presidente de la Diputación de Castellón. Tantos, que nadie se atreve a llevarle la contraria. Ni siquiera Rajoy.

    Y ahí sigue, trapicheando con un supuesto grupo empresarial libio al que no sabemos que les habrá contado, pero que sin duda tiene petróleo necesario para  cubrir las necesidades de combustible de los anhelados aviones del todopoderoso Carlos Fabra. En la actualidad Secretario General de la Cámara de Comercio de Castellón, y presidente de la sociedad pública Aerocas; empresa que, con recortes o sin ellos, nos cuesta a todos un ojo de la cara cada mes. Exactamente lo mismo que la descomunal figura del escultor Ripollés, dedicada al visionario político, 300.000 euros, más otros gastos sin cuantificar con claridad.

    Porque ese es el otro hecho destacable; la absoluta falta de transparencia en todo el proceso de construcción del aeropuerto, incluso antes, cuando se suscribieron los acuerdos con la empresa adjudicataria, así como las posteriores modificaciones del pliego de condiciones de la concesión. Dejo aquí el artículo que publiqué hace ocho meses sobre el anuncio de venta de esta propiedad por parte del Consell que dirige Alberto Fabra, A precio de saldo

    Como me ha recordado un amigo, espero que los encargados de estudiar la misteriosa oferta de compra; parece que ya no son 200 millones de euros, sino 100 por el aeropuerto, y otros 100 para realizar más obras en las instalaciones, estudien con lupa el proyecto. Porque si son los mismos que hicieron el estudio de viabilidad, vamos apañados. Aunque Fabra, que en el 1999 presentó una declaración de renta negativa para que Hacienda le devolviera 2.800 euros, nunca perderá.

    Hasta que los buitres se harten

    Les aseguro que deseo escribir que 2013 será un año maravilloso, pero no puedo. Porque no me lo creo. Todo va a ir a peor hasta que los buitres se harten.

    Es sabido que 2013 es su gran año. La desregulación del sistema financiero les ha permitido todo. Compran barato lo que quieren. Y les da igual las historias que haya detrás. La estafa de las preferentes a gente que no sabía ni leer es una barrabasada comparado con el momento actual.

    La sanidad pública está siendo barrida por diputados que juegan con el iPad  pagado con dinero público mientras acaban con ella. Los desahucios crecen cada día. Hasta septiembre ascendieron a 49.702. La Comunitat Valenciana se lleva la palma. Registró 12.464 desahucios, según el informe sobre los efectos de la crisis del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

    Solo en el tercer trimestre los concursos de acreedores presentados en los juzgados de lo mercantil aumentaron un 26,7%, hasta alcanzar los 2.306 concursos. Los despidos crecieron el 34%, con 38.384 demandas.

    En enero subirán los impuestos, la luz, la gasolina, el gasóleo, los transportes.. Los sueldos seguirán bajando y el paro subiendo. Pero entonces ¿quién pagará la cara y absurda web del senado?, ¿y los iPads que pierden sus señorías?, ¿y sus tasas judiciales y abogados por estar imputados en casos de corrupción?

    Está complicado. La crisis en la que estamos inmersos no es una simple crisis, como dice el premio nobel Joseph Stiglitz en El precio de la desigualdad. A lo que nos enfrentamos es a un nuevo modelo de sociedad dirigido por una economía feroz, y algunos políticos ineptos y corruptos. ¿Es la conjura de los necios o de los malvados?

    Para otro premio nobel de economía, el maestro Paul Samuelson, fallecido en 2009, “los genios de la ingeniería financiera crearon un monstruo a lo Frankenstein, que después no supieron cómo gobernar”. “Los sistemas de mercado no regulados tarde o temprano se suicidan”, pronosticó meses antes de morir.

    Espero, como Samuelson, Stiglitz y Paul Krugman, que sea pronto. Que el monstruo se suicide, se harte, o como dice Pascual Mollà, se indigeste pronto y los retortijones le barran del mapa.

    Con todo, y a pesar de todo. Feliz año!

    Va de vinos

    Hoy no escribo de economía ni de política. Hoy va de vinos. De cocina. De paisajes. De trabajo. De ganas de hacer cosas. De Terres dels Alforins. De Mariscal, que les ha hecho un regalo..

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    Pero antes quiero destacar el esfuerzo que está realizando la Federación Española del Vino (FEV) y la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV para conseguir, en esta época de crisis, revitalizar un sector que no pasa por sus mejores momentos. La campaña Quien sabe beber, sabe vivir, en cuya financiación participa el ministerio de Agricultura y la Unión Europea, fomenta el consumo del vino con placer, pero con moderación, y asociado a una buena receta de cocina y de vida. Mis felicitaciones a Susana García, vicesecretaria general de la FEV y a todo su equipo.

    España es el tercer productor de vino del mundo con 4.600 bodegas, el primer país en el ranking por superficie plantada, y el segundo exportador mundial en términos de volumen. En el primer semestre de 2012 España exportó 1.073,5 millones de litros de vino por valor de 1.143,6 millones de euros.

    Entre las principales empresas del sector, con más de 100 millones de euros de facturación, están Freixenet, J. García Carrión, Codorníu, Arco Wine Invest Group, Domecq Bodegas, Miguel Torres, Félix Solís Avantis y Faustino.

    Pero la mala noticia es que estamos en la cola de la UE en consumo, que se sitúa por debajo de los 20 litros por persona y año, según el ICEX. Francia, Italia o Portugal, al igual que nosotros, países productores, nos triplican en consumo. Y los suizos se beben más de 40 litros.

    La Comunidad Valenciana, tras Castilla-La Mancha y Extremadura, es la autonomía donde más superficie se dedica al viñedo, con 67.491 hectáreas. Una de estas zonas, con más de 4.000 hectáreas se encuentra entre Moixent, Fontanars dels Alforins, y La Font de la Figuera, junto al asentamiento íbero de la Bastida de Les Alcusses.

    Terres dels Alforins, formado por 11 bodegas, y más de 500 viticultores se presenta mañana al público de la mano del valenciano Javier Mariscal, que ha diseñado la nueva marca de este histórico paisaje de vinos, cocina y vida. “Ha sido un regalo”, me ha dicho el incansable Pablo Calatayud, propietario de Celler del Roure, y responsable de la asociación de viticultores y productores de Terres dels Alforins.

    Desde aquí les doy todo mi apoyo por su esfuerzo en mantener viva la cultura del vino y de la comarca donde se produce. El acto es en la Universidad de Valencia.

     

    No es la materia

    Viernes 30

    12,30h. El conseller de Hacienda, José Manuel Vela, presenta su dimisión

    14h. Vela es citado a declarar como imputado el próximo 12 de diciembre por el juez José Flors

    Jueves 29

    No es la materia. Así ha zanjado Juan Cotino, presidente del parlamento valenciano, la intervención del socialista Rafael Rubio, cuando éste le ha preguntado por la supuesta entrega del conseller de Hacienda, José Manuel Vela, de un documento sobre el Caso Cooperación, -fraude en las ayudas a varias ONG- a su compañero de partido Rafael Blasco. Imputado en la causa junto a otras 32 personas, entre ellas dos ex altos cargos de la conselleria de Integración y Cooperación, que dirigía en el momento de los hechos. El asunto no es baladí. Dificultar las investigaciones judiciales.

    La respuesta se la ha dado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) unas horas después, al admitir a trámite la denuncia presentada por la fiscalía para esclarecer si el informe elaborado por la Intervención General de la Generalitat, sobre las subvenciones a las ONG, solicitado por la juez, fue o no, filtrado a Blasco por un miembro del ejecutivo de Alberto Fabra.

    La denuncia que investigará el TSJCV es clara. A Vela incluso “le estaba vedado conocer el informe”, y por eso lo acusa, junto al interventor general, Salvador Hernándiz García, de un delito de revelación de secretos, de encubrimiento e infidelidad en la custodia de documentos.

    Lo que llevamos de semana ha dado para mucho. Nos hemos quedado sin entidades financieras. Y las que teníamos han pasado a manos catalanas. ¿Quién lo diría? La CAM se vendió por un euro al Sabadell, y el Banco de Valencia, por el mismo precio, a CaixaBank. ¿Y de Bancaja qué les voy a decir? Los valencianos ni existimos en ese ambicioso plan que prevé repartir dividendos en el 2015, a costa de más de 6.000 empleos. Ya veremos.

    Volviendo a Catalunya, todavía recuerdo como si fuera ayer la visita que hace tres años hizo el socialista José Montilla, en pleno caso Gürtel, a la sede del Gobierno Valenciano. Habían pasado 13 años, entonces, sin que ningún presidente catalán lo hiciera. Algo inconcebible teniendo en cuenta el flujo económico entre las dos autonomías. La final de fútbol de la Copa del Rey fue la excusa del primer encuentro entre Francisco Camps y su homólogo catalán. Una fotografía para la historia de unas relaciones marcadas por las desavenencias lingüísticas y los repetidores de TV3.

    Y ahora, aquí estamos. En un nuevo punto de partida liderado por las entidades financieras catalanas. Aunque también hay noticias en sentido contrario como la fusión entre la compañía de seguros valenciana Divina Pastora, con Quinta de Salut  (L’Aliança), que lleva años bajo la tutela administrativa del ejecutivo catalán por sus problemas financieros. La absorción dará lugar a la mayor mutualidad de previsión social española, con 465.000 asegurados y una facturación que supera los 260 millones de euros. La entidad resultante tendrá una plantilla de más de 1.000 personas.

    Pero seguimos sin poder ver la TV3. Un esperpento.